Innovación digital: El ‘cerebro’ del sistema (Solución G)

La Solución G del PERTE actúa como el auténtico cerebro integrador de todas las medidas anteriores, aglutinando la automatización, la eficiencia energética y la analítica avanzada de datos (Big Data e Inteligencia Artificial). Con un presupuesto de 1.375.425 €, es la partida más cuantiosa y ambiciosa en términos de digitalización.

Eficiencia Energética y Variadores de Frecuencia

La innovación no es solo software, sino la optimización del hardware. Para reducir el desorbitado coste energético de la elevación de aguas, se instalan Variadores de Frecuencia (VFD) de última generación (como el modelo SD75074555). Basándose en las Leyes de Afinidad, reducir la velocidad de una bomba un 20% disminuye su consumo de potencia en casi un 50%. En la CR Monforte del Cid, por ejemplo, esto supondrá un ahorro del 54% en la energía consumida (280 MWh anuales). Esto se complementa con la digitalización de estudios para la reforma de la calderería (eliminación de codos de 90º innecesarios) para evitar pérdidas de carga por fricción hidráulica.

Piezometría y Control de Balsas

Se automatiza la monitorización piezométrica de los pozos, generando un enorme lago de datos (Big Data) con más de 1.200 lecturas históricas por captación. A su vez, se desarrollará un software de inspección digital para cumplir con las Normas Técnicas de Seguridad de Balsas, centralizando la supervisión periódica de los embalses y analizando estadísticamente las incidencias más frecuentes.

Modelización y SCADA

Se integrarn los distintos sistemas SCADA de las comunidades para operar las estaciones de bombeo y válvulas a distancia. Las redes de riego se someterán a modelización matemática para simular comportamientos hidráulicos y prevenir averías.

Inteligencia Artificial y Predicción de la Demanda

La culminación de la Agricultura 5.0 es el uso de Sistemas de Soporte a la Decisión (DSS) e Inteligencia Artificial. Al integrar los datos en tiempo real de los contadores, las sondas de suelo, la teledetección de Sentinel y las previsiones climáticas de la AEMET y la red SIAR, la IA del Vinalopó dejará de limitarse a «comprender» el pasado para pasar a «anticipar» el futuro. Los algoritmos entrenados podrán predecir la demanda hídrica semanal, optimizar los bombeos en las franjas horarias más económicas, detectar anomalías automáticamente e incluso simular escenarios de escasez ligados al cambio climático. Además, esta inteligencia permitirá orquestar con precisión matemática la sustitución de aguas subterráneas por los caudales superficiales procedentes del Post-trasvase Júcar-Vinalopó.

Deja una respuesta